jueves, 19 de julio de 2012
París con aguacero
No hemos sido visitantes aplicados...pero como la disfrutamosssss.
Si nos preguntan fueron al Café de la Paix? NO. Visitaron el Louvre? NO Pero disfrutamos en profundidad cada cosa que hicimos, teniendo que parar para guarecernos de algo mas que los aguaceros que con continuidad nos acompañaron durante tres días.
Pero vayamos por parte...
Después de un impecable viaje en tren desde Londres, llegamos a París. Y pudimos disfrutar de esa facilidad de combinar tren y metro, subte, tube, o como lo llame cada una de estas ciudades tan grandes como cosmopolitas. Así , combinación mediante realizada con facilidad gracias a todo el estudio del plano y de las redes efectuado por Carlos , llegamos a la estación de la Bastilla,desde donde sabíamos teníamos que caminar unas cinco cuadras.
El primer contacto con el espacio y su gente , creo que marca un poco como uno puede ir sintiéndose y por suerte a pesar de las limitaciones del idioma y de lo cohibido que uno puede sentirse en un primer momento, o de cuanto le resuenan los comentarios de quienes han vivido la experiencia , tuvimos una sensación agradable.Preguntamos a una señora que pasaba a la salida el subte, y ella imperturbable con un cigarrillo en la boca, nos hice la seña de síganme, y luego de acompañarla por detrás durante dos cuadras, con cruce de calles y dobladas incluidas, siempre con la renovación del gesto ,nos indico también con ademan que debíamos continuar derecho.Nos recibió la Rue Saint Antoine,avenida con pintorescos barcitos y negocios en la zona de Le Marais.Solo unas cuadras nos separaban de Rue Saint Paul, donde se encontraba nuestro estudio de escasos metros cuadrados. Nos recibió Rita, una italiana, aquerenciada de y en París ,que amablemente nos dio todas las indicaciones del hermoso edificio.
Primeros pasos exitosos.Extrañabamos a Swaz y a David, quienes habían sido nuestro grato punto de partida en Londres, pero decididos y con entusiasmo salimos a caminar Le Marais.Seguimos algunas indicaciones de los amigos pasajeros frecuentes y arrancamos para St Louis y La Cite. En un primer momento un agradable mediodía soleado nos encontró tomando una cervecita a orillas del Sena y al rato la grandiosa Notre Dame nos acogió del primer aguacero.
El entusiasmo pudo mas que el cansancio y seguimos, hasta Saint Chapelle y el corrido por la zona judicial.
La vuelta a casa fue presurosa , porque esa noche ...Cena en restaurante 58 en la Torre Eiffel. Al verla sensaciones encontradas, personales y entre ambos. Personalmente ver un icono de tales dimensiones de una ciudad, me hizo sentir definitivamente en París.Su presencia no puede omitirse y de repente estar tan cerca de este símbolo que a fuerza de verlo en postales, peliculas, referencias del pais, etc, etc algo conmueve. A Carlos le funciono mas el deseo cumplido de estar en la ciudad que soñaba estar.Y disfrutamos de una hermosa cena...París día 1 : muy bien 10 felicitada.
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